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Cómo Calcular un Capital adecuado en el Seguro de Vida

¿Qué tener en cuenta al Calcular el Capital de un Seguro de Vida?


Cierto es que en caso de fallecimiento el cónyuge recibiría una pensión de viudedad del 52% de la base reguladora del fallecido, mientras que los hijos recibirían una pensión de orfandad del 20% por cada hijo hasta que cumplieran 21 años, o 25 años si no tuvieran otros ingresos. Pero aún así el poder adquisitivo de la familia sería notablemente inferior, no pudiendo mantener su nivel de vida.

Por tanto, antes de Calcular un Seguro de Vida, se deberán prever las necesidades económicas para poder Calcular un adecuado Capital en el Seguro de Vida, teniendo en cuenta factores como si el cónyuge tiene ingresos, si existen hipotecas y préstamos, si se tienen o no hijos, los cuales puedan cursar estudios universitarios, los gastos de sepelio, el capital del ahorro familiar,...

Si tenemos una hipoteca pendiente al menos deberemos cubrir el capital pendiente para poder dejar libre de cargas la vivienda familiar. Si además contamos con préstamos personales añadiremos esa deuda al Capital de nuestro Seguro de Vida.

Calcular Capital de Seguro Vida
Se sumarán también los gastos habituales en recibos, colegios, comida, ropa, transporte, comunicación, futuros estudios de los hijos,…, multiplicándolo por los años hasta que nuestros hijos sean económicamente independientes. En caso de invalidez o sufrir una enfermedad grave debemos pensar otros gastos como remodelar la casa y/o el coche, cuidadores, tratamientos y medicamentos,…, multiplicando los nuevos gastos fijos por los años estimados de supervivencia.

No hay que olvidarse de añadir los gastos de sepelio en caso de fallecimiento si no lo tenemos cubierto, así como de los gastos de gestión de la herencia, gastos notariales,…

Uno de los factores que no se suele tener en cuenta a la hora de calcular el capital adecuado para un seguro de vida son los gastos de fiscalidad: el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas IRPF si el tomador y beneficiario son la misma persona, caso que suele darse en caso de invalidez; y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones ISD si son personas distintas.

No obstante, deberemos de descontar el importe de las prestaciones correspondientes a la Seguridad Social: la de viudedad que multiplicaremos por los años estimados de supervivencia del cónyuge; y la de orfandad por cada uno de nuestros hijos, que multiplicaremos por los años que falten hasta que cumplan 21 años (o 25 si no tuvieran otros ingresos). También restaremos otro tipo de prestaciones como un plan de pensiones o ahorros personales.

De este modo, el capital del seguro de vida podrá contrarrestar esa diferencia entre los ingresos que aportaba a la economía familiar el asegurado y los ingresos que percibiría la familia cobrando las respectivas pensiones de la Seguridad Social.